¿Somos inútiles por ser estudiantes?
- Carolina Itzel Segovia Garcia
- 18 feb
- 6 min de lectura
Actualizado: 26 feb

Artículo realizado con la colaboración de Biel Pérez
La formación empieza desde nuestro primer aliento, donde nos enseñan a comer con cuchara, leer, sumar, analizar a un filósofo griego o hacer la contribución correcta de la renta. ¿Pero qué ocurre cuando llegamos al mundo real laboral? Nos aseguran inserción laboral, mientras experimentamos largas noches sin dormir y hacemos apuntes que se parecen más a un libro de historia que a un soporte. Ya hemos entrado y allí está la mítica frase: más de 2 años de experiencia.
¿Realmente tenemos oportunidades aquellos que tenemos aptitud pero no trayectoria?
Somos jóvenes y no queremos ser desempleados.
Un estudiante universitario promedio dedica de 4 a 6 años para finalizar la carrera. Según la página oficial Gencat "aproximadamente un curso cuesta entre 1500 a 2000 euros en una universidad pública, por lo tanto, hablaríamos de entre 6000 a 8000 euros en total."
Una formación requiere esfuerzo, tiempo y como hemos visto dinero. Existe un público objetivo que necesita ingresos y a la vez personas con actitud para iniciar su actividad laboral. ¿Por qué las empresas no dan oportunidad de empezar en el sector que se está estudiando? El problema no somos nosotros. El problema es cómo el mercado laboral interpreta que la formación no equivale a la experiencia en años.
El círculo más vicioso
Para conseguir experiencia, necesitas trabajo. Para conseguir trabajo, necesitas experiencia.
Sin irnos más lejos, el idesCat tiene un artículo que expone que solo "el 62,4% de los estudiantes de la promoción del 2022/2023 trabajan en Cataluña en septiembre del 2024. "
Desde otro punto de vista, "Entre 2013 y 2023 se han creado 437.000 empleos netos nuevos para jóvenes entre 22 y 29 años, de los cuales 345.800 (79%) han sido ocupados por universitarios de esa franja de edad. Estas cifras muestran un crecimiento del empleo de jóvenes universitarios del 58% en los últimos diez años. Además, el incremento ha sido aún mayor en el caso de los puestos altamente cualificados, que suponen el 91% de esos empleos para jóvenes universitarios (315.000) y han crecido un 76% en el mismo periodo.. "
Este artículo no tiene como finalidad fomentar el absentismo, sino reflejar la necesidad de un sistema que ofrezca oportunidades a las generaciones que cada año se gradúan.
¿La teoría es lo mismo que la practica?
La respuesta corta es: no. Y las empresas lo saben. Pero la pregunta real es: ¿esto justifica cerrar la puerta por completo?. Las formaciones profesionales nos dan herramientas: marcos teóricos, metodologías, capacidad analítica y una base sobre la que construir. Lo que no puede darnos, por definición, es lo que solo ocurre cuando estás dentro: la presión de un cliente real, la dinámica de un equipo, los imprevistos del día a día. Eso se aprende haciendo, y es legítimo que las empresas lo valoren.
El problema aparece cuando esa brecha se convierte en una barrera infranqueable. Según un artículo publicado por LinkedIn, muchas empresas descartan perfiles junior no porque carezcan de potencial, sino porque el proceso de selección está diseñado para minimizar el riesgo, y la experiencia previa es el indicador más fácil de medir. Lo que queda fuera de esa ecuación es todo lo demás: la capacidad de aprendizaje, la motivación, la adaptabilidad o las ganas de demostrar algo.
Salir de la carrera preparado no significa salir con todos los problemas resueltos. Significa salir con la capacidad de resolverlos. Y esa distinción, pequeña sobre el papel, lo cambia todo en la práctica. Por eso, mientras el mercado laboral no termine de entenderlo, la solución más inmediata está en nuestra propia mano: en hacer visible lo que sabemos antes de que nos den la oportunidad de demostrarlo.
Después de la crítica, aquí hay algunos consejos.
La visión es difícil de cambiar, por lo tanto, es importante realizar actividades extracurriculares que muestren a los reclutadores tu iniciativa. Realizar prácticas, voluntariados, proyectos universitarios, propios o cualquier espacio donde poner en práctica los conocimientos son útiles. Se recomienda poner toda esta información a su alcance. Crea un portafolio, una página web o unas redes sociales donde puedan contrastar esta información y puedas demostrarlo.
LinkedIn, tu experiencia antes de tener experiencia
Si hay una herramienta que puede acortar la distancia entre la teoría y el mercado laboral, esa es LinkedIn. Y, sin embargo, la mayoría de estudiantes la activan el día que entregan el TFG, cuando llevan años pudiendo usarla a su favor.
Los números hablan solos: LinkedIn cuenta con más de 1.000 millones de usuarios en todo el mundo y es la plataforma donde el 87% de los reclutadores busca candidatos activamente. No estar ahí no es una opción neutral, es una desventaja real.
Pero LinkedIn no es solo un currículum digital. Es el espacio donde puedes documentar lo que estás aprendiendo, compartir proyectos universitarios, reflexionar sobre prácticas o mostrar que sigues de cerca tu sector. Cada publicación, cada comentario relevante, cada conexión con un profesional del área que te interesa es una forma de construir trayectoria antes de tenerla oficialmente.
Los reclutadores no buscan solo un historial de empresas. Buscan señales de que alguien tiene iniciativa, criterio y ganas de crecer. Un perfil activo y bien trabajado puede transmitir exactamente eso, y en muchos casos abre puertas que el currículum solo no abriría.
Empieza hoy. Completa tu perfil, conecta con compañeros y profesores, sigue empresas que te interesen y, sobre todo, pierde el miedo a publicar. No hace falta tener diez años de experiencia para tener algo interesante que decir. Hace falta empezar.
Las prácticas: entra por la puerta pequeña
Una de las formas más directas de romper el círculo vicioso es a través de las prácticas universitarias. No son el trabajo soñado, y probablemente tampoco estén bien pagadas, pero son la primera línea en tu currículum que convierte la formación en experiencia real. Según datos del Ministerio de Universidades, más del 30% de los estudiantes que realizan prácticas en una empresa acaban siendo contratados por esa misma organización. La puerta pequeña, a veces, lleva a la sala principal.
MOVI: Flexibilidad laboral mientras estudias
Una de las barreras más reales para los estudiantes no es solo encontrar trabajo en su sector, sino encontrar trabajo que encaje con su vida. Los horarios de clase, los exámenes y los proyectos hacen que muchas ofertas tradicionales sean simplemente incompatibles con estudiar a la vez.
Aquí es donde entra MOVI, Modern Vision of Work. Se trata de una plataforma catalana que combina gestoría laboral y tecnología para conectar a trabajadores con empresas que necesitan personal de forma ágil y legal. Su propuesta es concreta: flexibilidad total para compatibilizar la vida personal con la laboral, a través del acceso rápido a trabajos puntuales gestionados de forma completamente legal.
Para un estudiante, esto tiene un valor directo. No se trata solo de ganar dinero mientras estudias, sino de empezar a construir historial laboral real, con contratos en regla, desde antes de graduarte. Cada experiencia puntual es una línea más en el currículum, una referencia más que ofrecer y, sobre todo, una demostración de que sabes moverte en el mundo real.
El proceso es sencillo: rellenas el formulario, ellos gestionan todo el proceso de contratación y en menos de 48 horas la vacante está cubierta. Sin burocracia, sin largos procesos de selección. Si estás buscando una forma de empezar sin esperar a terminar la carrera, MOVI puede ser ese primer paso.
No somos inútiles, solo que esta es la parte más difícil
Ser estudiante implica invertir tiempo, energía, dinero y años de vida en algo que todavía no tiene un retorno garantizado. El mercado laboral tiene razones para pedir experiencia, pero lo cual no quiere decir que no se valoren otros aspectos de los candidatos como: profesionalidad, hobbies, portafolio, resolución o actitud ante la entrevista
El título no es el final del camino. Es el punto de partida.
¿Te identificas con esto? Ayúdanos, cuéntanos más.
Bibliografia de la fuentes
Generalitat de Catalunya. Tasas y precios de matrícula universitaria en Cataluña. Study in Catalonia.https://studyincatalonia.gencat.cat/es/plan-your-studies/fees/index.html
Institut d'Estadística de Catalunya. Inserció laboral dels graduats universitaris. Idescat, septiembre 2024.https://www.idescat.cat/pub/?id=ilgu&lang=es
Fundación BBVA. Informe de inserción laboral de jóvenes. uRanking 2024. https://www.fbbva.es/noticias/informe-insercion-laboral-jovenes-uranking-2024/
Teresa, Z. Contratar talento con experiencia vs. sin experiencia: ¿qué es lo mejor? LinkedIn Pulse.https://www.linkedin.com/pulse/contratar-talento-con-experiencia-vs-sin-qué-es-lo-tu-teresa-zoc9c/
LinkedIn. LinkedIn alcanza los 1.000 millones de usuarios en todo el mundo. LinkedIn Newsroom, 2023.https://news.linkedin.com
Ministerio de Universidades. Datos sobre prácticas universitarias y empleabilidad. Gobierno de España.https://www.universidades.gob.es
HubSpot / LinkedIn. El 70% de los empleos se cubren a través de networking. Referencia ampliamente citada en estudios de mercado laboral.
Modern Vision of Work (MOVI). Plataforma de contratación rápida y flexible. Catalunya, España.https://www.modernvisionofwork.com


Comentarios